El ‘Dream Team’ gana y es un show en Londres
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LeBron James, Kobe Bryant y el equipo estadounidense de básquet son conocidos como el ‘Dream Team’ (equipo de ensueño) pero bien les podrían llamar el ‘Dream Show’, por el revuelo propio de estreno en Broadway que se organizó en su primer partido en Londres.
El torneo olímpico de básquet de los Juegos había empezado el sábado con los primeros partidos femeninos. Todo era paz y charlas sobre el tiempo, lo cara que es la comida o sobre el descubrimiento de que en tal y tal país juegan al baloncesto.
Nada en su lugar, todo en orden. Hasta que ayer llegaron Kobe Bryant y compañía. Las tribunas de prensa, hasta entonces con muchos claros, se llenaron. La puerta de acceso de la prensa fue bloqueada para impedir el paso de decenas de periodistas que se agolpaban.
El Olympic Basketball Arena, una estructura desmontable y desangelada, que desaparecerá del paisaje de Londres tras los juegos, sin que nadie le llore, se convirtió en el lugar más codiciado de la ciudad para el partido ante Francia.
Francia se perfilaba como una de las pocas amenazas contra Estados Unidos, pero fue atropellada (98-71) por Kevin Durant, Kobe Bryant y compañía con una exhibición intimidadora para sus próximos rivales.
Durant, ala-pívot de los Oklahoma City, fue el máximo anotador del partido, con 22 puntos, seguido por el también estadounidense Kevin Love (14) y el alero francés Ali Traore (12).
“Jugamos con actitud, luchando por cada balón, defendiendo duro y adueñándonos de cada rebote. Así se gana a los equipos que son difíciles de ganar”, dijo Durant a la prensa.
LeBron James jugó la mayor parte del partido y aportó con más asistencias (6) que puntos (5). En cambio, Kobe Bryant jugó siete minutos para anotar 7 puntos.
La australiana Emily O’Hayon, con la camiseta del LeBron James, y el inglés Kris Mayze, con la de Kobe Bryant, se felicitaron por su determinación: “Podíamos haber vendido las entradas (ayer en la mañana) y nos hubiera dado para pagar el viaje”, dijo O’Hayon.
Pero estaban aquí para eso: “Vemos los partidos de la NBA todo el tiempo en Australia, pero la mayoría en el bar”, agregó.
La primera dama estadounidense, Michelle Obama, vestida con una chaqueta ligera gris, no quiso perdérselo (al final del partido pasaron todos a darle un beso de despedida).
Y los muchachos arrancaron el partido con un regalo: un ‘alley-oop’, esa jugada que consiste en lanzar el balón a las inmediaciones de la canasta para que un jugador lo agarre en el aire y lo introduzca sin tocar el suelo. Dado quien era el rival y que hubo más de uno, bien pudo haberse recuperado su nombre original, circense y francés: ‘allez hop’. Hubo mates, pases por detrás, combinaciones a la velocidad de la luz y penetraciones entre cuatro rivales en las que el mago hacía desparecer el balón a los rivales. Los que salían del banco no sufrían ni un segundo de desconcierto y se integraban en el espectáculo. Los 12 jugadores anotaron.


