El ‘indorfútbol’ hizo vibrar a las jugadoras del Colegio Americano
Tiempo de lectura: 3' 3'' No. de palabras: 489
La jornada de ayer empezó triste, pero finalizó llena de alegría para las jugadoras del Colegio Americano. Sus seleccionadas Sub 15 y 18 disputaron las finales del ‘indorfútbol’ femenino de Quito en el coliseo Los Quitus, en La Vicentina, en el norte de la capital.
En el primer partido, el Americano y el Colegio 10 de Agosto disputaron la final para menores de 15 años. El juego fue reñido, y sin goles, por lo que el título se decidió con tres lanzamientos penales para cada bando.
En esta definición, las futbolistas del 10 de Agosto tuvieron en Gabriela Telenchema a su gran figura. La guardameta atajó dos penales, con lo que el 10 de Agosto se proclamó campeón. Después de desviar el lanzamiento definitivo, Telenchema, de 13 años, corrió hasta donde sus compañeras en el centro de la cancha. Allí todas se abrazaron y saltaron hasta el agotamiento.
En medio de los abrazos y la vuelta de campeonas, en la cancha de Los Quitus, Myriam Corelia fue una de las más emocionadas. La profesora de Educación Física tomó la conducción del equipo femenino de ‘indorfútbol’, a inicios de este año lectivo.
Ella trabaja en el plantel desde hace 25 años, pero no había ejercido de entrenadora. Por eso, junto con sus jugadoras, no dejaba de posar para las fotografías que estudiantes y padres de familia sacaban con sus teléfonos celulares.
“Fue clave que las chicas, lo que más querían, era ganar la final”, comentó emocionada.
La recompensa para el Colegio Americano llegó en la otra final. Las seleccionadas Sub 18, dirigidas por Diego García, salieron decididas a obtener la victoria.
El Fernández Madrid les ganó el título, en la misma categoría, el año pasado, por lo que en el cotejo de ayer se respiraba un aire de revancha entre las futbolistas.
Ya en la cancha, el Americano fue superior y tuvo en sus delanteras a una temible dupla que consiguió siete goles. Sofía Lavalle y Bárbara Iturralde tejieron jugadas con las que desbarataron a la defensa rival.
Así, Lavalle, de 15 años, convirtió tres tantos. Los otros cuatro los hizo Iturralde, de 17.
Por eso, luego del 7-0 propinado al Fernández Madrid, ellas fueron las más asediadas. Sus compañeras, padres de familia y autoridades del plantel querían agradecerles por el título, con besos, abrazos y elogios.
Uno de los más contentos fue Diego Lavalle, padre de Sofía. Con el trofeo a la jugadora más valiosa de la categoría en la mano, el padre relató emocionado que su hija realizó una pasantía de fútbol en el AC Milan de Italia.
Ella, un tanto avergonzada, no quiso contar esa experiencia y prefirió unirse con el resto de sus compañeras, a un costado de la cancha, para celebrar el título.


