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Cientos de fans aguardaban en la noche del jueves pasado a las puertas del Royal Festival Hall de Londres agitando banderines. No esperaban la llegada de la Reina, sino de un tirano, el encarnado por el actor Sacha Baron Cohen, que estrenó en la capital británica su última película: ‘El Dictador’.

El británico de 40 años llegó caracterizado como el general Aladeen a bordo de un Lamborghini naranja, portando un trabuco dorado y flanqueado por bellas modelos ataviadas con escasos uniformes. “Muerte a Occidente”, proclamó sin pestañear el protagonista de ‘Borat’.

¿Qué opina de la canciller alemana, Angela Merkel? “Debería considerar un cambio de sexo para convertirse en mujer”, contestó el general Aladeen a la pregunta de la agencia DPA. Tampoco muestra una mayor consideración respecto a sus compatriotas, en especial en lo que se refiere a la fallecida princesa Diana. “Para resumir una larga historia: soy el padre del príncipe Harry. De su madre heredó la piel clara y de mí el gusto por disfrazarse de nazi”.

Con poblada barba negra y estrafalario uniforme, Baron Cohen encarna al sátrapa de la ficticia república Wadiya. El ‘dictador’ de Baron Cohen ya había suscitado controversia antes de su estreno mundial. Durante la última ceremonia de los Oscar, el general Aladeen se plantó en medio de la alfombra roja. En sus manos tenía una urna con supuestas cenizas del ex mandatario surcoreano Kim Jong-il, que pretendía esparcir sobre la actriz Halle Berry.

La cadena BBC no invitó a ninguno de sus programas al cómico, cuya parodia de tiranos y terroristas de Cercano Oriente generó algunas críticas. “Le habríamos recibido con gusto como Sacha”, explicó en entrevista, un portavoz del canal público británico.

Pero no se le permitió acudir encarnando a su nuevo personaje. Sus fans no comparten las críticas. “Claro que siempre deja en evidencia a la gente, y los estadounidenses en especial no pueden aguantarle”, aseguró Gary, un londinense de 50 años. “Pero es tan gracioso... y a quien no le guste, no tiene que verle”.

Tras ‘Borat’ y ‘Brüno’, esta es la primera película del licenciado en Cambridge que se basa en un guión. Aladeen es un mandatario que -no por casualidad- recuerda a Muamar el Gadafi, Saddam Hussein y Osama bin Laden.

El dictador de Cohen construye bombas atómicas, decreta condenas a muerte y quiere borrar del mapa a Israel y quién sabe si también a otros países.

Aunque el personaje que Sacha representa ha causado muchas críticas, la taquilla de la película sigue teniendo éxito en Inglaterra y otros países europeos. “Parece que reírse de este escenario negativo es disfrutado por mucha gente”, agregó el actor.

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