La crisis económica en España obligó a volver a 11 000 ecuatorianos
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Yadi Romero ha decidido volver definitivamente a Ecuador. Ella se sumará a los 11 000 compatriotas que regresaron a su país solo en el 2011 debido a la grave crisis económica que afecta a España.
Está desempleada. No cobra prestación ni subsidio de desempleo y tiene cuatro hijos, dos a su cargo. Todo iría bien si el sueldo de su esposo -de 1 500 euros- no se destinara a pagar deudas. 650 euros mensuales de hipoteca (hace un año llegaron a desembolsar 1 200 euros), 240 por un préstamo que solicitaron para reformar la vivienda y 160 por la comunidad del edificio donde viven.
Con los 450 euros que quedan deben vivir la pareja y dos hijas. Alimentarse y pagar gastos de luz, agua y teléfono. Además, cubrir los costos de escolarización de la hija menor. “Llegamos con las justas a fin de mes, no tenemos ahorros ni dinero para nada más”, dice esta mujer oriunda de Huaquillas, provincia de El Oro.
A pesar del riesgo de embargo, el mes pasado han dejado de pagar la hipoteca frente al incremento del coste de vida. “Todo ha subido, el transporte está carísimo y la factura de luz es impagable”, reclama. Cuando ella trabajaba -con un salario de 1 200 euros- la situación era mejor.
Salían de vacaciones a la playa, a Ecuador y una vez a Estados Unidos. Desde hace años no viajan. Ya no comen fuera y tampoco renuevan armario. El sueño de ahorrar y garantizarles un futuro a sus hijos se ha diluido con la crisis.
“Nunca imaginé que España llegaría a esto. Nunca nos planteamos regresar porque nos gustaba vivir aquí, la calidad de vida era buena”, añade la ecuatoriana. Ahora ve cómo las conquistas sociales de la población española van desapareciendo y la inflación hace de las suyas. Han pedido al banco la dación en pago de su piso, espera que se la den porque la decisión de irse es definitiva.
Se acogerán al plan de retorno de la Senami (Secretaría Nacional del Migrante) para enviar menaje de hogar y ya elaboran la lista de lo que se llevarán. “Veremos si en nuestro país hay mejores oportunidades”, concluye la compatriota. Eso es lo que buscará el lojano Franklin Rodríguez cuando regrese el próximo mes. Está desempleado desde hace dos años, su prestación acabó hace uno y vive de ahorros y de “algunos trabajitos que me salen”.
Rodríguez dice que afortunadamente no tiene esposa ni hijos. Su caso es el de la remesa inversa, ha dejado de enviar dinero a su familia, ahora lo recibe. “Me duele ya no poder enviarle nada a mi madre, es ella la que me manda de los ahorros que teníamos”, relata el compatriota.
Su hermana y cuñado regresaron a Ecuador hace un año, después de estar desempleados durante largo tiempo. “Aquí ya no hay futuro, si alguien no encuentra trabajo en dos años ¿qué futuro puede haber?”, se cuestiona el connacional.
“Estamos desbordados”, confiesa una trabajadora social de la Senami. Se refiere al elevado número de consultas de quienes buscan ayudas para el retorno.
“Hay casos preocupantes, ecuatorianos sin techo, en albergues, alimentándose en comedores sociales…”, subraya.
En lo que va del año, la Senami ha financiado el retorno de 52 compatriotas en situación de vulnerabilidad y las consultas para el envío de menaje y el Plan Cucayo (préstamos para negocios en Ecuador) suman 4 316 solo en lo que va del 2012.
La quiteña Diana Quezada se alimenta desde hace tres años con la comida que le proporciona la ONG Cáritas, también lo hace su hijo de dos años.
“Sin esa ayuda no sé dónde estaríamos”, subraya. Perdió su trabajo en una empresa agrícola antes de quedar embarazada y en todo este tiempo no ha encontrado otro empleo. “He recorrido Valladolid -donde reside- y todos los pueblos aledaños. No hay trabajo ni de interna, lo que antes sobraba”, explica la compatriota.
Diana ha sobrevivido con los 2 500 euros que le entregó el Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, una ayuda social para los recién nacidos que se suspendió en el 2010. “He extendido los 2 500 euros durante dos años, pero ya no tengo más”, añade. El padre del niño se ha hecho cargo de él hace poco y regresarán a Ecuador los tres. “Él ya está haciendo los trámites”, cuenta Diana.
Grave desempleo
Unos 26 000 abandonaron la comunidad de Madrid en el 2011, de ellos 6 000 son ecuatorianos.
Según la Senami, más de 200 000 ecuatorianos están desempleados. Solo
36 495 reciben la prestación de desempleo.
Unos 15 000 ecuatorianos tienen problemas para pagar su hipoteca, 8 000 estarían en proceso de desahucio, según la Senami.
Según el Tribunal de Cuentas, 83 911 compatriotas acceden a la sanidad a través de la tarjeta para personas “sin recursos económicos suficientes” y existe el
riesgo de que se les retire por no cotizar a la seguridad social.
La Cruz Roja atendió en el 2011 a más de 1 100 000 personas afectadas por la crisis, de ellas 900 000 recibieron alimentos.
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