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Una capa de lodo cubre la morada de Jorge Lino. La casa, un cubículo de cuatro paredes de caña rematadas por láminas de zinc, se balancea como castillo de naipes en medio de montículos de escombros.

La madrugada de ayer, el pescador de 22 años y sus vecinos, unas 30 familias del barrio Las Minas, en el suroeste de La Libertad, sintieron que el cielo les caía encima.

Cerca de las 03:00, un fuerte aguacero provocó el desbordamiento de un canal abierto para desalojar las aguas servidas del cantón y conducirlas hacia el mar.

El estrecho canal no soportó la fuerza del agua y se desbordó sobre las casas del barrio Las Minas, levantadas a sus orillas.

El sistema ECU 911 reportó 20 casas afectadas. Los vecinos aseguraron que son más. Lino dijo que al menos 30 casas que circundan el canal están afectadas.

"El aguacero nos tomó desprevenidos, con las justas pudimos con los vecinos levantar los aparatos", recuerda el pescador. Su pareja, una joven de 17 años, lo observa acongojada. Esperan su primer hijo y ahora -dicen- no tienen siquiera dónde pernoctar.

Hasta la tarde de ayer, ningún organismo de ayuda llegaba para evaluar los daños. Una cuadrilla de obreros de Municipio llegó a las 08:30, para limpiar el canal, saturado con escombros y lodo.

Los afectados esperan que el Municipio de La Libertad o la Secretaría de Gestión de Riesgos les provean vituallas. Esperan que se limpie el canal de aguas servidas.

El barrio Las Minas se levantó hace apenas un año. No disponen de agua, electricidad, menos alcantarillado. "Nos ofrecieron reubicarnos, pero todo quedó en ofertas", dice el morador Jorge Loor, un comerciante informal.

La lluvia también causó estragos en el vecino cantón Santa Elena. Tres viviendas del barrio 12 de Octubre llevaron la peor parte. El agua descendió por una quebrada y se precipitó sobre las viviendas.

Irma Guanaluisa teme que su casa, también de caña, se caiga con otro aguacero fuerte. Está inclinada desde el año pasado, pero con el último aguacero se ladeó aún más.

Con sus cinco hijos comparte el espacio, dividido por una plancha de madera. El único colchón es el que en febrero les donó el MIES, tras un fuerte aguacero. "Desde allí no han venido, nos ofrecieron reubicar, pero no aparecen".

Según el COE cantonal, en la ciudad se afectaron también los barrios 7 de Septiembre y Virgen del Cisne, con un total de cuatro viviendas en riesgo.

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