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Roberto López, constitucionalista, cree que la propuesta de cuatro países del ALBA (Ecuador, Bolivia, Venezuela y Nicaragua) que pretende hacer reformas a la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), no es razonable porque “esta Comisión es un acuerdo internacional para que los países se sometan a su jurisdicción”, cuando se ha vulnerado derechos dentro de los gobiernos.

La Convención Interamericana es un tratado atípico porque no hay una sesión de soberanía, sostuvo López. Agregó que para acudir ante la CIDH se deben agotar todas las instancias jurídicas dentro de los países.

Los países del ALBA que buscan modificar a la CIDH aducen que tiene una visión anglosajona de los derechos ciudadanos, sin embargo López señala que los derechos humanos, sociales y políticos son universales y no exclusivos de la Convención.

“La Convención nace para combatir el autoritarismo de gobiernos latinoamericanos que eran de derecha”. La izquierda acudía ante esta Comisión para denunciar abusos y para que intervenga y haga valer jurídicamente sus derechos humanos y políticos. “La Justicia Interamericana es eficiente y funciona”, afirmó el constitucionalista.

La propuesta de reforma no pasará porque la competencia la tiene la Convención Interamericana ya que los mismos países que firmaron su conformación le otorgaron esas competencias. “No se necesita reunir votos porque no pueden simplemente incidir en el reglamento”, aclaró.

Cuando los gobiernos influyen en la justicia de sus países y violan la ley, dice López, es cuando quieren (los gobernantes) “limitar las acciones de un organismo que no se alinea con su tendencia política”.

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