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Gabriela Alejandra Rivadeneira Burbano, la asambleísta nacional de Alianza País que alcanzó más votos (3 206 697, con el 92% escrutado) en las recientes elecciones, no suele incluir en su hoja de vida que fue Reina del Yamor.

Obtuvo esa corona en el 2000, cuando tenía 17 años. Y el certamen de belleza fue la plataforma que le permitió darse a conocer en Otavalo, Imbabura.

Esta otavaleña nacida en Quito, como ella se define, es la primera de cuatro hijos del quiteño Pedro Rivadeneira y la portovejense Tatiana Burbano. Tiene 29 años y vive en el cantón desde los 5.

Para Tania Benalcázar, esposa del alcalde de Otavalo, Mario Conejo, y presidenta del Patronato Municipal, desde hace 13 años, la labor social y la promoción cultural que Gabriela realizó durante el año de su reinado fue decisiva. Marcó su futuro.

La popularidad que le dejó el concurso le permitió conseguir un vertiginoso ascenso político. Resultó electa concejala del Municipio de Otavalo (2004 y 2008). Se desempeñó como Vicealcaldesa, los dos últimos años. Luego fue Viceprefecta del Gobierno Provincial de Imbabura (2009-2011). Renunció a este cargo de elección popular para asumir la Gobernación (2011-2012).

"Uno debe estar donde lo necesita la patria. Fue un compromiso militante respondiendo a un pedido del presidente Rafael Correa", asegura. Se expresa con amabilidad, pero con mucha pasión, moviendo las manos y los ojos color miel. Términos como la revolución, la oligarquía, el imperialismo, la patria grande… fluyen de su boca cuando habla del Ecuador.

Desde noviembre del 2011 Gabriela Rivadeneira además es parte de la Dirección Nacional del movimiento Alianza País, en representación de las juventudes.

"No tiene presencia mediática en Pichincha y Guayas, pero ya tiene una trayectoria en su provincia", señala Paola Pabón, una de las coordinadoras de Alianza País, que consiguió la reelección.

Para Pabón, en el currículum de Rivadeneira debe constar que es una de los 22 integrantes de la dirección nacional del movimiento.

Según el presidente del Legislativo, Fernando Cordero, ella ha sido una de las compañeras jóvenes que mayor proyección ha tenido.

Pero la nueva asambleísta inició su vida política auspiciada por Pachakutik, junto a Conejo, el primer alcalde indígena de Otavalo.

La pareja se separó del brazo político de la Conaie en el 2006, por supuestas diferencias del Burgomaestre otavaleño con los directivos de Pachakutik. Los dos, de la mano de un grupo de seguidores, formaron Minga Intercultural, una nueva agrupación local que les permitió seguir en la Alcaldía.

Para Fanny Campos, subcoordinadora nacional de Pachakutik, "antes Conejo y ahora Correa utilizaron la belleza de la joven política para captar votos. Ellos transformaron a la wipala en una bufanda", sostiene.

Sin embargo, una de las maestras de Rivadeneira en el colegio Santa Juana de Chantal, Silvia Paredes, recuerda que siempre fue una líder con carisma. Incluso llegó a ser presidenta del Consejo o Círculo Estudiantil.

En ese plantel se graduó en la especialidad de Química y Biología. Pero ahora estudia Gestión para el Desarrollo Local Sostenible. Cursa el último semestre en la Politécnica Salesiana, en la modalidad semipresencial. Rivadeneira ha tenido suerte. Conoció al presidente Rafael Correa durante una fiesta del Yamor. "Yo era la Alcaldesa encargada y tuve que recibirlo. Esa vez tomamos chicha".

Pero ¿por qué decidió participar tempranamente en política? "Quería ser parte de la transformación de las cosas". Esa forma de ver el mundo la acercó más a su esposo, Luis Flores, con quien integraron la fundación cultural Mirarte.

Rivadeneira acompañaba a su entonces compañero, en las noches, a pintar grafitis en los muros de la ciudad. Escribían en contra de la base de Manta, el TLC y la deuda externa. Años después, Mirarte filmó la película infantil: 'Sara la espanta pájara'. En esa cinta la figura política actuaba como un pájaro curiquingue.

Gaby, como le dicen sus amigos, tiene dos hijos: Paulo, de 5 años, y Martín, de 3. También un perro llamado Quinua. Vive en una casa a las afueras de Otavalo. En una de las paredes blancas de su vivienda se observa una colección de caballos en miniatura. Para ella, esos animales son los más nobles.

Su pasión por la política le ha robado tiempo para compartir con la familia, se lamenta. Las horas de ausencia por las reuniones, mitines, recorridos… han sido cubiertas por Flores, quien asume el cuidado de los niños.

Lectora de Eduardo Galeano ha tenido una formación política con el auspicio de A. País Ha participado en talleres en Libia, México, Venezuela, Chile y Argentina.

En sus momentos libres disfruta de la bohemia. A Rivadeneira le gusta cantar la música de la nueva trova (Sabina, Silvio, Serrat..). Lo hace en la casa de familiares y amigos; con el canto acompaña a su esposo, que toca la guitarra.

"No es la mejor cocinera. Pero le encanta comer", bromea infidente Flores. La asambleísta prefiere la comida típica de cada lugar que visita. En la campaña electoral aprovechó para saborear platillos.

Aunque Rivadeneira se declara enemiga de los cálculos políticos, apareció sorpresivamente encabezando las listas oficialistas. La ubicaron sobre el canchero 'Corcho' Cordero. En Imbabura aún se recuerda que Correa se refirió a ella como su posible sucesora, durante la inauguración de las plantas de tratamiento de agua del lago San Pablo, el año anterior.

Pero ella atribuye su candidatura a su desempeño en la Gobernación de Imbabura y a su juventud.

"En la Asamblea adquirirá experticias. Le servirá, le dará mucha proyección", anticipa una imbabureña, curtida en el manejo político, la socialista Silvia Salgado.

El movimiento no ha definido quién dirigirá el Legislativo en el próximo período. Asambleístas de la Costa comentan que a Rivadeneira se le había anticipado que no por ser cabeza de lista y por tanto posteriormente la más votada, obtendría ese cargo.

Este grupo podría apoyar al vicepresidente Juan Carlos Cassinelli, quien conoce al presidente Correa desde la época universitaria. Además, un sector de las mujeres del bloque que fueron reelegidas, desean que una de ellas llegue a este puesto. Y tomando en cuenta que hasta el vicepresidente electo de la República, Jorge Glas, es guayaquileño, para que haya equilibrio regional piden que se escoja una serrana, que ha demostrado capacidad y fidelidad total: Rosana Alvarado. Nada está dicho, lo que la mayoría del bloque sugiere es que sea una figura con experiencia.

Para los dirigentes de la Federación de Indígenas y Campesinos de Imbabura (FICI), Rivadeneira es una adversaria política. El encarcelamiento de Marco Guatemal, ex presidente de la organización, acusado de dirigir las protestas contra la Ley de Aguas, hace tres años, causó el distanciamiento. Para la ahora asambleísta, el proceso judicial se politizó y nada más.

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