Tiempo de lectura: 6' 0'' No. de palabras: 974

Las pensiones mensuales de los Centros de Desarrollo Infantil (CDI) son fijados por el MIES-Infa. El precio rige dos años. Si se requiere un incremento, cada centro debe justificarlo mediante una propuesta técnica.

Irene B. es una de las madres que cuestiona que las autoridades permitan que un CDI opere sin espacios verdes, equipamiento lúdico ni personal calificado.

Hace un año, sus gemelos acudían a otro centro. Pagaba USD 600 al mes, por los dos. No obstante, descubrió que la profesora no tenía título de parvularia. “Era cariñosa con mis hijos, pero a los dos años notamos que no hablaban bien. El pediatra me preguntó quién los cuidaba. Nos dimos cuenta que la maestra con quien pasaban, de 08:00 a 17:00, no ayudaba en su formación”. Tras retirar a sus hijos del CDI conoció que la maestra era nutricionista.

En el último semestre, ha invertido USD 700 al mes en la guardería. En el centro no consideran su condición de ser madre de gemelos. “No hay descuento por tener dos hijos en el mismo lugar. No puedo ponerlos en uno económico porque no tienen instalaciones ni personal apropiados y tememos que los maltraten”.

Los costos de los CDI varían de acuerdo con la ubicación geográfica. La Dirección del MIES-Infa de Pichincha admite que los valores de las pensiones de los CDI son más altos en los distritos centro, norte y valles: entre USD 300 y USD 350. En las mismas áreas se han definido “valores medios” de USD 150 a USD 180. En el sur, el tope es USD 120 y mínimo USD 30. Los valores dependen del horario del servicio: medio tiempo y tiempo completo; además del refrigerio y almuerzo.

Según Tania Aldaz, coordinadora nacional de Desarrollo Infantil, la pensión del CDI depende de la realidad del centro. “Los técnicos de cada distrito analizan el proyecto, su factibilidad técnica y la propuesta económica. Luego se inspecciona, autoriza e incluye el costo. El solicitante presenta la tabla de ingresos y egresos”.

Para fijar la pensión, el CDI debe tener un plan de educación inicial, cuidado diario, un médico, psicólogo y nutricionista. Dentro de los servicios extras, que no se incluyen en el costo mensual, está el inglés, natación, transporte y vigilancia mediante cámaras.

El Infa sugiere a sus propietarios. “Hay CDI que ponen costos bajos sin analizar cuánto van a invertir. Si están perdiendo se les sugiere aumentos. Así se obtiene el valor costo-niño”, agrega Aldaz.

Un ejemplo de los excesivos costos lo vive Cristina S. Al ingresar al CDI, en el norte de Quito, observa a su hijo correr apresurado al saltarín de lona. En el patio se ven amplias jardineras; con columpios de madera; una piscina con pelotas de colores; y un cerramiento que evoca a personajes de Disney.

El lugar ofrece cuidado para pequeños de 6 meses a 5 años, un refrigerio a media mañana, que se incluye en los USD 300 mensuales que los padres pagan, entre lunes y viernes, de 08:30 a 12:30.

Cristina S. considera exagerado que la pensión de la guardería sea similar a lo que su sobrina gasta cada semestre en la U. Católica.

Al inicio del año lectivo, Cristina S. gastó más de lo que pensó. Pagó USD 100 en materiales que le solicitaron en el CDI y USD 80 en uniformes. “Aquí realizan programas donde los niños necesitan disfraces y eso es un gasto extra”.

Ella desconocía que esas irregularidades se pueden denunciar. “No sabía que el Infa receptaba denuncias. Es un error de los padres no saber nuestros derechos”.

Según Mariana Saa, de la Coordinación Territorial del Distrito Norte, cuando los CDI fijan costos mínimos la calidad baja. “Analizamos el proyecto. Muchos propietarios no tienen idea y se exceden en la pensión o ponen uno muy bajo. Ahí se les ayuda a hacer un análisis del valor costo niño”.

Ella es una de los tres técnicos encargados del informe de la viabilidad para los CDI privados en esta zona. Cada técnico tiene un mes para analizar cada proyecto.

Por su parte, Belén J., madre soltera, envía a su hija a un CDI en e l sur. Paga USD 120 mensuales por medio tiempo. La pequeña no come en el centro, porque no le alcanza para pagar USD 35 adicionales. “No me fijé en esos detalles porque más me preocupaba no tener con quién dejarla. La pensión parecía accesible, pero ahora siempre hay un valor extra con el que no contaba”.

Centros deben otorgar becas

María Luisa Ocaña es madre soltera. Tiene 21 años y sus ingresos mensuales no le permiten que su hija Samantha esté en un CDI. Ella desconocía que puede acceder al plan de becas. Tras enterarse, está iniciando el trámite.

La Resolución Administrativa No. 040-DG-INFA-2010 contempla que los centros privados están obligados a recibir bajo la modalidad de becas, a niños y niñas que lo requieran. Puede ser de manera directa o a petición del Infa, hasta en un número equivalente al 10% del cupo de niños autorizado. El incumplimiento puede generar una amonestación.

Al dar la beca, el Infa realiza un estudio socioeconómico del solicitante. La beca cubre el período educativo. “No incluye transporte, alimentación ni uniformes”.

Para acceder, se debe hacer la solicitud en el Infa. Si los cónyuges no tienen trabajo en relación de dependencia, se concreta la calificación para la beca.

Luego se realiza una entrevista con el técnico, quien emite un informe recomendando o no la beca y se conoce el nombre del CDI.

Califique
2
( votos)