Paola Vintimilla: ‘No estoy loca por acudir al psiquiatra’
Tiempo de lectura: 3' 10'' No. de palabras: 511
Estuve embarazada de Alejandra y cuando tenía seis meses de gestación murió.
Me hicieron una cesárea de emergencia, me durmieron y luego me dieron las cenizas. Tenía una malformación en su corazón y no había forma de que sobreviviera. Era la primera hija de mi segundo matrimonio y la primera mujer, ya tenía un varón. Entré en depresión, con las justas me levantaba, había días en que no me provocaba ni meterme a la ducha, pasaba durmiendo, dejé de comer, no me importaba la vida, deseaba morir, no quería que abran las cortinas, no miraba la TV que me encanta. Me dejaron de gustar cosas, pasaba poco con mi hijo. Fueron tres meses muy dolorosos para toda la familia y a todos les decía que no entienden..., hasta que me empecé a dar cuenta que estaba descuidando a mi hijo, en ese entonces tenía cuatro años. Necesitaba ayuda profesional y tenía que aceptar el problema, si no lo aceptas y crees que simplemente estás pasando por un mal momento y ya va a pasar, la depresión se puede profundizar.
Es importante que un familiar te diga estás mal y tienes que hacer algo al respecto. Mi esposo supo sobrellevar mejor la situación, un día llorando los dos le decía que no quería vivir y empezamos hablar de mi hijo, que nuestro matrimonio empezaba. Me quedé embarazada en la luna de miel, teníamos seis meses de casados. Ahí sirve mucho la fe; dejé las cosas en las manos de Dios y tomé la decisión de buscar ayuda.
El primer paso fue ir a una psicóloga, estuve con ella cuatro meses, saqué muchas cosas que sentía, hicimos un entierro simbólico, terapias que te ayudan a cerrar el capítulo y me sugirió que vaya a un psiquiatra, porque necesitaba medicación. A mucha gente le asusta cuando escuchan medicación y dicen no estoy loca por qué me tienen que medicar. Pero el psiquiatra ve algo tan sencillo como qué parte del cerebro químicamente no funciona bien y para corregir se necesita medicina. Al mismo tiempo que vas al psiquiatra no puedes dejar de lado al psicólogo. El tratamiento duró más de un año, mi vida cambió, fue durísimo lo que pasó, pero hoy lo veo y lo asimilo de otra manera. A los seis meses de esto me quedé embarazada de mellizos, fue una linda noticia y cinco años me dediqué a mis hijos. Tengo cuatro.
La depresión es una enfermedad y no hay que tomar a la ligera ni que va a pasar, hay que ir al especialista y esto les pasa a todos. Mi mamá sufrió de esto, mi hermana toma pastillas para depresión, mi esposo y yo tomamos ansietil, para la ansiedad; no veo nada de malo en esto y no estoy loca por ir al psiquiatra o al psicólogo.
- Facebook (Me gusta)
- Tweetea
-
Relacionadas
- Publicidad


